Mar de Garrido, el trabajo de influencer desde dentro

Hablamos con Mar de Garrido (@m.buh), una influencer especializada en la moda que compagina su trabajo con los estudios. Nos cuenta cómo es su trabajo, su día a día, lo que piensa de la red social Instagram y sus proyectos a futuro.

Según el último estudio del Foro Económico Mundial, en las próximas décadas desaparecerán unos 75 millones de empleos, ya que quedarán obsoletos, pero también se crearán unos 133 millones de nuevos roles. Entre estos nuevos trabajos se encuentran los que surgen a partir de las redes sociales como youtubers, influencers, community managers o bloggers.

Este fenómeno lleva ya unos años y hoy a quienes consumimos las redes usualmente nos parece algo muy cotidiano, pero ¿cómo es alguien que tiene un trabajo así de nuevo? Mar de Garrido (@m.buh en Instagram) empezó a considerarse influencer hace 1 año, pero lleva creando contenido para Instagram unos 7 años. Compagina el trabajo con la universidad y hemos hablado con ella para saber cómo es su forma de organizarse, qué piensa de la red social y qué le gusta de su profesión

¿En qué consiste tu trabajo?

Lo más grueso de mi trabajo es hacer publicidad a marcas, aunque también hago el contenido de mi Instagram.

Para colaborar con marcas o bien se ponen ellas en contacto conmigo, o bien soy yo quien les habla. El proceso normalmente empieza cuando les escribo un correo y les propongo la colaboración. Tengo preparado un ‘media kit’ en el que explico lo que les puedo ofrecer y el tipo de colaboraciones que hago, que son básicamente publicidad, es decir, las marcas me pagan a cambio de enseñar sus productos. También hago colaboraciones, que consiste en que ellos me envían productos de su tienda o vales para gastar en su página a cambio de enseñar sus productos. Aunque al principio no me gustaba, llega un momento en el que le he perdido la vergüenza a hablar con marcas, para mi ahora es como mandar un currículum.

A parte del trabajo con las marcas también tengo que crear mucho contenido orgánico de mis looks diarios o de mi día a día. Instagram tiene un engagement, y si no publicas cada día, baja muchísimo. A mí no me causa un gran problema tener que subir contenido diario, porque me gusta mucho estar activa.

El tipo de publicaciones que subo al feed están muy cuidadas, edito cada fotografía para que en general haya una coherencia estética. Lo hago con un preset de lighroom que he configurado.

¿Cómo es tu día a día? ¿Sigues alguna rutina?

No tengo una rutina porque no me dedico completamente a ello. Mi forma de organizarme consiste en hacerme una lista la noche de antes en la que me apunto todas las cosas que quiero hacer al día siguiente, y durante el transcurso del día voy haciendo ticks conforme la voy completando.

¿Puedes dar algún ejemplo de las tareas que te apuntas en la lista?

Claro, lo más común es que me programe las sesiones de fotos con más antelación, las fotos a veces me las hacen fotógrafos y otras veces amigos, son las que subo al feed. En estas sesiones hay veces que preparo varios looks, pero otras en las que es más casual y si estoy en un restaurante comiendo, le pido a un amigo que me haga una foto en ese lugar.

Otras tareas que tengo son grabar hauls para marcas. Esto me suele costar una mañana de tiempo, y luego, me organizo para editar el vídeo en otra mañana.

¿Crees que es un trabajo absorbente?

Sí, hay que estar siempre pendiente del móvil. La mayoría del tiempo lo paso contestando los mensajes de la gente que pregunta sobre los looks o tiene dudas en general, parte de mi trabajo es responder a esas dudas. La otra parte del tiempo la dedico a subir publicaciones o storys, al final, estoy casi todo el día en Instagram.

Lo que estoy haciendo es publicar mi vida, entonces estoy muy pendiente de cómo hacerlo y cuándo.

¿Cómo pasó de ser hobbie a profesionalizarlo?

A mí me ha gustado mucho la fotografía desde pequeña. Cuando me regalaron mi primera cámara empecé a dedicarle más tiempo a tener un Instagram bonito. Así llegue a los 5.000 seguidores (más o menos) y con 14 o 15 años me surgió hacer mi primera colaboración. Me puse muy contenta porque fue la marca quien se puso en contacto conmigo, y aunque ahora 5.000 seguidores parezcan muy pocos, hace 5 años, que no había prácticamente ningún influencer, era una cantidad respetable.

A raíz de esta primera colaboración empecé a plantearme esta red social de una manera más profesional y me puse en contacto con más marcas. Poco a poco he cogido experiencia y hará cosa de 1 año es cuando he empezado a considerarlo mi trabajo, aunque siempre con cuidado porque tengo que compaginarlo con la carrera.

¿Es difícil compaginar la carrera con el trabajo?

Estoy en tercero de Comunicación Audiovisual, y la verdad es que creo que llevo un buen equilibrio entre las dos cosas. Me viene bien tener un horario para ir a clase y no tener un horario para publicar en Instagram, al final, soy mi propia jefa y puedo moldear la cantidad de tiempo que le dedico al trabajo en función de la cantidad de entregas o exámenes que haya en mi carrera.

Por otro lado, mis seguidores siempre lo han entendido y si no estoy activa una temporada, simplemente hago una story en la que digo algo como “chicos, he estado un poco desaparecida porque estoy de exámenes”.

¿En qué momento empezaron a interesarte la moda y la fotografía?

La fotografía me ha llamado la atención desde pequeña, como decía antes, cuando me regalaron mi primera cámara a los 14 años. La moda es algo que me ha llegado más tarde, a partir del boom de la tienda Hollyster. Fue en ese momento cuando empecé a interesarme por buscar combinaciones de colores, investigar qué me quedaba bien, como me sentía más cómoda y fui creando mi estilo.

¿De pequeña pensabas que te dedicarías a algo así?

Para nada. Ni si quiera conocía este trabajo, porque no existía. Yo de pequeña quería ser quiosquera y cajera, porque pensaba que se guardaban el dinero, pero tampoco tenía muy presente el futuro.

¿Cómo reacciona la gente cuando les dices que te dedicas a ser influencer?

Creo que la gente tiende a pensar que no hago nada, pero realmente hay mucho trabajo detrás, lo que pasa es que en Instagram solo se ve la parte chula en la que me pruebo ropa y me lo paso bien. Creo que en general, no se entiende que a mi no me regalan la ropa, sino que esa es la manera en la que cobro, y alguna vez he tenido algún malentendido por esto.

Siento que no está bien valorado en ese sentido, pero también me he encontrado con mucha otra gente a quienes les interesan lo que hago y me he sentido muy bien. El problema reside en que se trata de un trabajo muy nuevo y que todavía es muy desconocido.

Y las marcas ¿sientes que valoran tu trabajo?

Hay muchas marcas que sí, con las que me he sentido muy a gusto, pero hay otras que no. Lo peor es cuando las propias marcas menosprecian mi trabajo porque he recibido muchas peticiones de colaboración en las que piden que les haga publicidad a cambio de simplemente un descuento en su tienda, básicamente es trabajo gratis y creo que en ese sentido se aprovechan de los influencers. Somos un chollo para las marcas porque por un trabajo parecido y con una difusión similar en televisión, pagarían mucho más.

¿Qué nos puedes decir del algoritmo de Instagram?

Llevo mucho tiempo intentando entenderlo, pero sigo sin saber cómo funciona. De todas las personas que me siguen no ven mi contenido ni la mitad, es un poco triste currarte tanto el contenido y que luego lo vean tan pocas personas porque Instagram no se lo enseña a todo el mundo.

Me he documentado mucho sobre el algoritmo, pero no ha funcionado nada nunca. El tema de hastags por ejemplo, que hace años daba buen resultado, ahora solo atrae a bots a tu cuenta, no funciona.

¿Qué relación tienes con el discurso en contra de la fastfashion? ¿Qué opinas de la ropa confeccionada de manera más artesanal?

Me veo algo limitada porque me gustaría poder familiarizarme con el concepto. A la vez que publicito marcas como Shein que es fastfashion, porque al final, es quien me paga, también me gusta mucho comprar ropa de segunda mano a través de aplicaciones como Vinted o tiendas como Humana.

Me gusta fomentar el hecho de darle un segundo uso a la ropa. No puedo negar que hago publicidad de fastfashion pero también me gusta concienciar, tengo pendiente grabar un InstagramTV sobre este tema, y en un futuro, tal vez pueda colaborar con marcas de este estilo.

¿Qué podremos encontrar en tu cuenta en un futuro? ¿Tienes algún proyecto pensado?

Me alegra que me preguntes por nuevos proyectos porque acabamos de sacar en redes una revista digital unas amigas y yo que se llama Purpurina (@purpurinamag en Instagram). Estamos muy emocionadas, aunque todavía no es una revista digital porque estamos ultimando los detalles, aunque ya tenemos muchas ideas de futuras sesiones de fotos.

Queremos hablar de todos los temas que nos rondan la cabeza, pero siempre enfocándolo todo hacia la fotografía. Lo que queremos hacer es sesiones y escribir sobre ello, acompañar las fotografías con texto con el objetivo de reflexionar acerca del ‘por qué’ de las cosas. De momento no nos ponemos límites y un día podemos recomendar sitios de copas en Ruzafa y otro hablar sobre la moda en los años 50.

Aunque todavía nos falta encontrarle el enfoque final y ultimar varios detalles, ya la podéis encontrar en redes y apoyarnos para que sigamos con este proyecto que nos hace tanta ilusión.

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Las Lobas, una productora audiovisual valenciana

Las Lobas es una productora audiovisual que surgió bajo la necesidad de conseguir un espacio donde las mujeres de esta generación pudieran crear contenido. Se trata de aportar una mirada femenina basada en el “ahora” para mirar al pasado, presente y futuro.

Varias de las integrantes de Las Lobas

En este espacio, se actúa bajo una serie de valores reivindicativos, feministas, ecologistas y sociales. La productora está fundada por Claudia Estrada y Mar Castel, quienes decidieron formar la empresa tras conocerse en el Programa Atenea de Dona i Cinema.
Sintieron la necesidad de crear un espacio seguro para sus proyectos que reivindicara un nueva mirada y una nueva forma de trabajar basada en el apoyo y la sororidad.

Ellas mismas, junto con Malena Alcoriza, quien tiene la función de manager, están sacando adelante este proyecto, hablamos con ellas para que nos cuenten los detalles:

¿Cómo surgió la idea de la productora audiovisual?

Claudia: En septiembre, Mar y yo fuimos seleccionadas en el programa Atenea de ‘Dona i Cinema’ que es un programa para directoras que están estudiando. Al terminar, nos dimos cuenta de que necesitábamos un espacio seguro donde poder crear, donde poder ayudarnos todas juntas, por la desigualdad que hay en el mundo del cine ya que al final es un sector pues que está dirigido casi todo por hombres. Y pues necesitábamos como jóvenes creadoras, crear.

Mar: Yo me acuerdo del momento exacto, las dos estábamos volviendo en metro y nos pusimos a hablar de los proyectos en los que participábamos las dos en el programa, y a las dos nos flipaban los proyectos de la otra. Y ya no me acuerdo de si fue Claudia o yo que dijimos: ¿y si nos montamos una productora? Y las dos nos empezamos a flipar enseguida. Y nada, más adelante decidimos que se iba a llamar Las Lobas, por el corto de Claudia llamado Salen Las Lobas. Nos pareció que fue super representativo.

Explicadme un poco mejor, ¿por qué Las Lobas? Es un nombre que llama bastante la atención a simple vista, por lo que supongo que hay un por qué detrás. ¿Tiene algo que ver con la filosofía de esta productora?

Claudia: Sí. Las Lobas surge porque yo me estaba leyendo el libro de Mujeres que corren con lobos, de Clarisa Pincola, en el que se habla de sacar a la mujer salvaje. Para mí representa mucho el darnos visibilidad, entonces las lobas representa eso, darnos visibilidad y coger toda la fuerza que tenemos y sacarla, ser una mujer libre y salvaje.

Mar: Sí. Las Lobas es un nombre que nos define también mucho por eso ¿no? Las lobas son así, muy salvajes, muy libres, y es un poco el espíritu que queremos tener porque básicamente también creamos la productora para tener independencia en los proyectos. Además tiene esa parte como agresiva de: estamos intentando luchar por cosas que realmente nos enfadan y con las que nos vemos afectadas tanto en el día a día como a nivel laboral, entonces no sé, creo que salió un poco de coña pero se convirtió en un nombre súper simbólico.

Malena: Yo no estaba en el momento de la creación del nombre, pero me encanta, y creo que también mola la idea de relacionar el dar voz con gritar y aullar y rugir y todo lo que se puede asociar con lo de lobas.

Ahora que ya sabemos que lleváis meses con la productora ¿en qué punto os encontráis ahora mismo como productora? ¿Estáis llevando a cabo todos los proyectos que os gustaría? Qué objetivos tenéis a corto y a largo plazo? Estáis contentas con los resultados obtenidos hasta el momento? Habladme un poco de vuestros objetivos a corto y largo plazo, si estáis contentas con los resultado

Mar: Hemos tenido un montón de problemas porque siempre que empiezas no paras de tropezarte con un montón de cosas, y hemos tenido que invertir mucho tiempo y dinero, y no ha sido un camino fácil, pero estamos un un punto muy guay, y creo que tanto Claudia como yo tenemos nuestros proyectos individuales y vemos futuro en los dos. Así que, a corto plazo, lo que queremos es llevar a cabo este proyecto y auto abastecernos un poco, tener nuestras propias producciones sin tener que acceder a un crowfounding. Estamos teniendo un montón de visibilidad y una buena acogida y eso es super importante, ya no por nosotras sino por el mensaje de necesitamos mujeres en el cine. Nuestro equipo es, no sabría decirte, ¿90% mujeres 10% hombres?

Entiendo que habéis tenido una acogida extraordinaria, ¿Cuál es el público al que va dirigido?

Malena: Si tomamos como ejemplo nuestro primer proyecto, Ignorant, aunque de alguna manera siempre apelamos de forma indirecta a personas más mayores (porque siempre comparamos con otras generaciones) yo creo que va más dirigido a nuestra generación. Sin embargo, las lobas, es decir, el problema de falta de mujeres creadoras, es una cosa inter-generacional

Mar: Las Lobas en sí apela a mujeres que si tienen como algo de sororidad o están medianamente concienciadas con el movimiento feminista y que les guste el cine, pero apela a muchísimas más cosas. Se supone que estamos intentando educar, crear una deconstrucción. Si estamos mirando siempre desde el punto de vista femenino es para mostrar también otros puntos de vista porque sí existen puntos de vista femeninos en Hollywood, en lo mainstream, en la tele, etc. pero desgraciadamente, la mayoría no lo son

Malena: También, yo creo que Las Lobas uno de los compromisos sociales es con el planeta, un poco ecologista. Aunque no se asocia siempre la producción cinematográfica con la falta de sostenibilidad, recalcarlo es importante

Claudia: Sí, siempre es bueno mostrar problemas sociales como es el caso de Ignorant, o Las flores de los feminicidios y tal

¿Nos podrías explicar en qué consiste Las flores que arrancas?

Claudia: Las flores que arrancas es un corto documental que dirigí en México y da voz a 3 mujeres mexicanas, cada una de ellas muy diferentes. Estas representan a otras muchas mujeres como Yamil, cuya hija fue víctima de feminicidio; María, que es una lideresa indígena; y Patricia Sánchez, que lucha por conseguir el aborto en México. Al final son 3 mujeres que están luchando por conseguir justicia, que se les escucha, y conseguir que los feminicidios en México no estén como están porque allí son asesinadas 10 mujeres al día, que es muy fuerte. Y al final esto también es un mensaje o una intención de Las Lobas ¿no? visibilizar el tema social, no solo a nivel nacional sino que también podamos extenderlo a otros lugares. Ha tenido bastante recorridos por festivales, se presentó en Madrid en la Cineteca con el festival ‘Directed by woman’, también ha estado en Bilbao y fuera de España también ha estado en Canadá, NY y va estar en Argentina, y ahora en Enero va a estar con la bineal internacional de Dona i Cinema aquí en Valencia en los cines babel del 15 de enero al 23. De momento en internet no se puede encontrar, pero como ha tenido mucho recorrido, la intención es que a partir del año que viene después de esto, que esté libremente colgado para que pueda tener la mayor accesibilidad y visibilidad posible.

Hablando de fechas ¿qué nos encontraremos los próximos días/semanas en las lobas? ¿Se viene algún anuncio importante?

Malena: Nos va a salir el verkami, y nos va a salir con muchas sorpresas. Tenemos camisetas con diseños guapísimos de Ignorant, bolsas, mucho contenido exclusivo…

Mar: Si ves nuestro calendario, todas las semanas hay algo nuevo porque tenemos muchas cositas.

Malena: Esto viene cargadito, va a haber magia, presentación de artistas para Ignorant, presentación de artistas para la revista, entrevistas exclusivas… venimos a tope

¿Podríais explicarnos un poco qué es el verkami?

Mar: Nosotras nos vamos a financiar por crowfounding, que básicamente es cuando la gente de a pie te da dinero en pequeñas cantidades para que tú llegues a un objetivo y con ese objetivo tú puedas seguir con tu proyecto, llevarlo a cabo. Nosotras de todas las plataformas que hay, elegimos verkami porque era la que más se ajusta a nuestros ideales.

Malena: Es una plataforma que te permite crear, como una página web dentro de verkami con mucho contenido audiovisual, en la que puedes presentar info del proyecto, recompensas, que en nuestro caso son la revista y el docu, pero también merchandising como camisetas, tote bags y sobretodo eso, que es una plataforma donde puedes conseguir pequeños mecenas para que inviertan en tu proyecto, pero también es directamente una plataforma donde visibilizar tu proyecto.

Mar: Todo el mundo ha hecho crowfounding de alguna forma, todos hemos vendido polvorones, colonia, lotería, para hacer un viaje de fin de curso. Así que es lo mismo, pero ¿a nivel más profesional? Por decirlo de alguna forma

Malena: claro, sabes que la lotería te cuesta 3 pero la vendes a 5, pero sabes que estás ayudando a que tu sobrina se vaya de viaje de fin de curso. Pues es lo mismo, una camiseta te cuesta 15 pero la vendes a 25 porque sabes que detrás hay un pedazo de proyecto que deberías financiar con camiseta o sin camiseta porque esto tiene que salir adelante.

Claudia: Es como simbólico, al final es apoyar a que un proyecto salga adelante

Por último, nos gustaría saber un poco de las componentes de esta pedazo productora audiovisual como es Las Lobas ¿Qué posición ocupa cada una de vosotras en Las Lobas?

Mar: Somos 5 y nos dividimos por departamentos. Dirección y fundadoras Claudia y yo, nos encargamos de dirigirlo y aparte somos las mentes creativas. Realmente, Las Lobas está para llevar a cabo el proyecto de Claudia y mis proyectos. Luego tenemos el apartado de publicidad, en el que tenemos a una chica de Sevilla, Ana Sianes, y luego tenemos el departamento de Oculum, que es una empresa que está asociada a Las Lobas y básicamente somos lo mismo, pero en formatos diferentes. Oculum es una revista y la directora es Laura Herraiz, pero hay más gente dentro de Oculum, es decir, tenemos independencia pero estamos muy unidas. Luego está Malena en marketing y recursos humanos y manager de Las Lobas.

¿Por qué a la hora de crear este proyecto pensasteis en vosotras 5? Yo entiendo que Mar y Claudia os conocisteis y seguramente pensasteis, esta chica tiene potencial y con esta persona quizás puedo trabajar, por eso os pareció buena idea juntaros pero ¿el resto?

Claudia: Por Ana es obvio, Mar y yo no nos conocíamos y resulta que teníamos esta amiga en común de Sevilla que encima es publicista. Al principio, la campaña publicitaria la llevábamos nosotras, y ninguna es publicista, pero nos pusimos pesadas con Ana y cayó en la trampa. Luego, con Malena, Mar me dijo que tenía una amiga que la veía sí o sí en producción que lo iba a conseguir todo, y esa era Malena.

Mar: Si o sea, las funciones y el perfil mental de un productor, Malena lo daba. Yo a Malena la conozco de hace 5 años, y de toda la gente que conozco, que no es poca, Malena fue la que me vino a la cabeza. Si que es verdad que no tenía ninguna formación en cine, pero vamos, no ha supuesto un problema.

Mar: A Laura la conozco de siempre y nada, queríamos hacer una revista y ella estudia periodismo y fue blanco y en botella.

Malena: Nosotras hemos visto en nuestras carreras que, por mucho que estudiemos una cosa, no tenemos la oportunidad de trabajar de eso hasta que nos graduemos, o aunque nos graduemos. Hay mucho contenido teórico pero en verdad no lo llevamos a la práctica, entonces uno de las ventajas de tener a Laura en Las Lobas es que además de que ella nos aporta todo lo que tiene, nosotras le damos la oportunidad de trabajar en la revista, de ya ser periodista en el sentido de hacer  entrevistas. Que igual en su carrera en la manera en la que está configurada pues no puede hacerlo tanto como le gustaría.

Claudia: Claro, es importante sacar tus propios proyectos porque ya que no nos dan oportunidades. Es bueno crearnos a nosotras mismas nuestras propias oportunidades, unirnos y ya está.

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Navidades sostenibles

Pese a ser una época del año en la que parece difícil, respetar el medio ambiente y permitir una vida saludable para todas las personas, sí es posible en Navidad, y el trabajo de estas profesionales lo demuestra.

Según estadísticas, la navidad es la época del año en la que más consume la población por metro cuadrado, aseguran los expertos de Deloitte. Las decoraciones, las luces, la comida, los regalos, y la convivencia con los familiares y amigos, hacen que esta época sea muy especial. No obstante, el año nuevo trae consigo una serie de impactos negativos como son los residuos, los cuales se sitúan en un 30% más en diciembre y enero en comparación con los meses restantes del año, y solo en 2019 se llegaron a alcanzar niveles altísimos de contaminación del aire situándose en 155 puntos de partículas contaminantes, todo ello derivado de incendios y fuegos artificiales.

Desde Oculum, nos pusimos en contacto con Sabi (@thevikingyogini), un ejemplo a seguir de zero waste en pleno centro de Valencia, que nos aportó una serie de tips para aprender a concienciarnos sobre la sostenibilidad, especialmente en esta época de consumo masivo.

En un mundo en el que las redes sociales son el referente comunicativo para la mayoría de personas, el primer paso para que la gente se conciencie es el ejemplo. Se trata de impactar a la gente a través de la imagen y de “mira lo estoy haciendo, es super fácil, vivo bien, no pierdo comodidades ni lujos por querer vivir de una forma más slow o más antigua en algunos aspectos” Así, nuestra experta asegura que una vez te toman como ejemplo, se llega a comprender que cambiar una serie de hábitos no es tan complicado, y que puede resultar incluso divertido explorar pequeñas nuevas formas de vida.

Existen blogs, podcasts, e incluso revistas como National Geographic, que ofrecen multitud de información sobre este tema. Al igual que para Sabi, redes sociales como Instagram, es una vía de inspiración para muchas personas, sobre todo cuando se trata de challenges personales. Para nuestra experta, empezó todo hace cuatro años, cuando encontró el perfil de una chica que llevaba 10 años prescindiendo del plástico “yo pensé ‘bueno, está bastante bien, pero yo ya reciclo el plástico’. Hasta que me empezó a picar el ‘¿por qué vive sin plástico?’” Tras una investigación a fondo, se dio cuenta de que en el plástico se encuentran infinitos tóxicos que, una vez entran en contacto con el calor, se liberan y acaban en la comida. Del mismo modo ocurre con el aceite que está en contacto con el plástico, atrapa las toxinas que se encuentran en la botella y acaba en nuestro plato.

La desinformación es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos, y la filosofía de vida zero waste sufre de estos problemas. Espacios como son los colegios, en los que tratan de educarnos sexualmente -o al menos eso creen- difícilmente educan a nivel ecológico “‘hay un cambio climático, pero no hay nada que podáis hacer’, no te dicen ningún paso que puedas implicar en tu día a día, pero te dicen ‘hay un cambio climático, estrésate’, o ‘las bolsas de plástico contaminan’, pero no te dicen no uses bolsas de plástico. Los profesores tampoco dan ejemplo. Esta es la razón por la que empecé a hacer charlas.”

 DESMONTANDO mitos… ¿Es más caro ser eco-friendly?

En muchas ocasiones, los productos a granel son más caros que los productos que se pueden obtener envasados en el supermercado. Esto no significa que su precio sea más elevado por el simple hecho de ser ecológico, detrás de este producto sin envase se encuentra el comercio justo, de proximidad. En otras palabras, en estos productos no se ha empleado pesticidas, ni se ha pagado de forma injusta e incoherente al primer productor, se está consumiendo en un comercio local en lugar de a través de una superficie global que abarata sus precios o importa productos que son fáciles de encontrar en nuestro país. Todo esto es un cúmulo de hechos a tener en cuenta a la hora de comparar precios en el mercado, no solo se compran productos ecológicos, sino que se apoya a productos locales cuyo trasporte no ha emitido gases desde la otra punta del mundo para llegar a nuestras cocinas por 1$ menos. “No estás solo comprando un producto ecológico, estás cambiando tu consumo. Es necesario salir del supermercado para llevar este proceso a cabo.”

Otro de los mitos más populares de estas fiestas es el del árbol de navidad. En el norte de Europa y EE.UU es común comprar todos los años un árbol de verdad para decorar las casas, algo que a simple vista parece otro capricho tonto del ser humano. Resulta que criar esta cantidad de árboles llega a ser más ecológico que el árbol de plástico. Según estudios recientes, los árboles navideños hechos de plástico han de ser usados un mínimo de 10 años para que sea más sostenible que uno de verdad durante un año. “Los árboles de plástico no son reciclables, porque están hechos de un tipo de plástico que no es reciclable, se hace pedazos, son fáciles de romper, están hechos por personas mal pagadas en países de Asia. Hay que pensar en todo. Está decorado con bolas que sueltan miles de pedacitos de micro plásticos que no hay forma de reciclarlos, que se van a ir al mar, o a otro sitio, en tu comida si comes pescado, verduras, lo que sea. Hay que pensar en todo, antes de comprar algo tienes que pensar dónde va a acabar cuando lo tires.”

Sostenibilidad en épocas de consumo

Al encontrarnos en un periodo en el que las compras de regalos navideños nos absorben (por tiempo y por dinero), debemos preguntarnos si hay otro modo de regalar que no desperdicie tantos residuos. 

Sabi -@thevikingyogini y también parte de Simbiosisters- ha publicado el libro “Guía práctica para unas Navidades sostenibles: cómo sobrevivir a unas navidades sin destrozar el planeta o a nosotrxs mismxs”, en el que recalca la idea del autoabastecimiento en esta época del año. Esto significa pasar de comprar cualquier producto por compromiso a dedicarle tiempo y creatividad para crearlo tú mismx. Esto para la mayoría puede resultar inconcebible por la falta de tiempo o de inspiración, pero la verdad es que se puede preparar con antelación: “La excusa de no tener creatividad no sirve, a veces la creatividad viene después, una vez empiezas a hacer cosas. También hay muchas ideas en internet o en mi libro para saber por dónde tirar.” Afirma Sabi.

Como  la falta de tiempo suele conducir más a la compra rápida que la falta de creatividad, también hay alternativas. Según Sabi: “Regalar velas, jabones, sérums, comida… también es súper buena idea para la gente minimalista o más ecologista.” Así como cursos de formación online son también una forma de consumir más ética y responsable, ya que no produces ningún residuo y, además, ayudas a un autónomo. “Al final el problema no es el consumismo si no cómo lo enfocamos.”

Se ha de tener en cuenta este tipo de alternativas en una época del año en la que entramos -como bien se define en el libro- “en un colapso mental y físico”. Mental, porque tienes que pensar qué comprar, dónde y cuándo. También porque, aunque este año sea diferente, tienes que enfrentarte a tu familia, que en muchas ocasiones suele ser algo engorroso si no compartís las mismas ideas. Y físico, porque todo el consumo y la preparación de las comidas, conlleva un esfuerzo.

Al acercarnos a un año nuevo, muchas personas habrán pensado en los propósitos a cumplir, pero hay que ir con cuidado. Hay que intentar no ponerse las metas tan altas y hacer listas factibles. El libro de Sabi  está pensado para que cuando se empiece a leer se presenten pasos sencillos que introduzcan el mundo de la sostenibilidad, del autocuidado, de la consciencia plena. Así, el resto del año se puede ir cogiendo un poco de carrerilla.

Entonces, ¿por dónde empieza el cambio?

Esta es la pregunta que comúnmente se hace el que empieza a replantear sus valores consumistas. No es fácil, al principio, pero con dedicación y una búsqueda de alternativas, los hábitos van transformándose en un modo de vida. En primer lugar, uno tiene que ser consciente de cuánto consume y replantear si debe hacer cambios. En muchas ocasiones, somos conscientes del problema, pero no constantes en nuestros actos.  Los comercios locales son un gran aliado para cambiar los hábitos de consumo. Durante el confinamiento, las compras online en grandes multinacionales aumentaron un 75%. Esto provocó el cierre de pequeños negocios, pero también la concienciación colectiva de querer luchar por su reapertura. Es por ello que, la filosofía del zero waste, te incita a investigar qué comercios cercanos te pueden ofrecer productos de calidad. 

Terreta neta es una tienda situada en Benimaclet (Calle del Reverend Rafael Tramoyeres 10) y nos interesa su comercio porque los dueños, Antonio y Marla, siguen un modo de vida en el que intentan consumir solamente lo necesario. Según Antonio, “En el momento en el que tú decides no consumir ciertas cosas, ya empiezas a buscar sitios en los que puedas consumir lo que quieras sin generar más residuos”. Y es así como lo reflejan en su negocio, ya que Terreta neta surgió a raíz de los conocimientos sobre el consumo sostenible. 

Esta tienda ofrece productos de uso cotidiano, hechos con productos duraderos. Según sus dueños: “Ofrecemos productos que de alguna forma están alineados con la forma de vida que queremos” Además, también ofrecen talleres y charlas, donde los clientes pueden aprender, por ejemplo, a fabricar su propio jabón o aprender sobre esta filosofía de vida. Un aspecto importante que recalca Antonio es el de no ser dependiente de ir a comprar es que debes de repensar tu consumo para saber lo que realmente te hace falta. “También intentamos, dentro de los productos que ofrecemos, hacer un poco de activismo. Es decir, siempre hablamos de la trazabilidad, del origen, si está hecho en China o en Valencia.” Es por esto por lo que a veces se reniega del precio de este tipo de productos, porque no es lo mismo producir a gran escala desde una multinacional, que en una empresa local que no utiliza plásticos, por ejemplo. 

Aunque cabe señalar que este tipo de tiendas se han visto afectadas por la pandemia. Ante una situación tan incierta, Terreta neta ha optado por adaptarse y decidirse a hacer repartos a domicilio en bicicleta. 

Apoyar este tipo de negocios es esencial para asegurarnos un futuro ecológico más esperanzador, ya que no solo garantizan calidad, sino también educación y conocimientos con respecto al consumo. Una sociedad concienciada puede hacer, si no erradicar, evitar kilos de residuos a generaciones posteriores, pero el cambio empieza por uno mismo.

Sostenibilidad en una época de consumo 

Pese a ser una época del año en la que parece difícil, respetar el medio ambiente y permitir una vida saludable sí es posible durante estas fiestas, iniciativas como la de Terreta Neta o Sabi (@thevikingyogini) lo demuestra.

La navidad es la época del año en la que más consume la población, así lo afirman estudios de Deloitte. Las decoraciones, las luces, la comida, los regalos, y la convivencia con los familiares y amigos, hacen que esta época sea muy especial. No obstante, el año nuevo trae también una serie de impactos negativos. Uno de ellos es la cantidad de residuos, que en diciembre y enero crece un 30% en comparación al resto de meses del año. Solo en 2019 la contaminación del aire en estas fechas fue de 155 puntos de partículas contaminantes derivados de fuegos artificiales e incendios ¿es posible hacer una navidad sostenible?

Navidad, dulce navidad

En un mundo en el que las redes sociales son el referente comunicativo para la mayoría de personas, el primer paso para que la gente se conciencie es el ejemplo. Esta es la filosofía que sigue Sabi, que forma parte de simbiosisters (@thevikingyogini), experta en cero waste “no pierdo comodidades ni lujos por vivir de una forma más slow o anticuada en algunos aspectos”. Para ella cambiar los hábitos hacia unos más sostenibles es una forma divertida de explorar pequeñas nuevas formas de vida.

“No pierdo comodidades ni lujos por vivir de una forma más slow o anticuada en algunos aspectos”

Existen blogs, podcasts, o revistas como National Geographic, que ofrecen multitud de información sobre este tema. Al igual que para Sabi, redes sociales como Instagram, es una vía de inspiración para muchas personas, sobre todo cuando se trata de challenges personales.

Para nuestra experta, empezó todo hace cuatro años, cuando encontró el perfil de una chica que llevaba 10 años prescindiendo del plástico “yo pensé ‘bueno, está bastante bien, pero yo ya reciclo el plástico’. Hasta que me empezó a picar el ‘¿por qué vive sin plástico?’” Tras una investigación a fondo, se dio cuenta de que en el plástico se encuentran infinitos tóxicos que, una vez entran en contacto con el calor, se liberan y acaban en la comida. Del mismo modo ocurre con el aceite que está en contacto con el plástico, atrapa las toxinas que se encuentran en la botella y acaba en nuestro plato.

unas manos sostenibles en navidad

La desinformación es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos, y la filosofía de vida zero waste sufre de estos problemas. Espacios como los colegios difícilmente educan a nivel ecológico, la información que llega está más orientada a el cambio climático que tenemos sobre nosotros, pero no nos dan las claves para vivir una navidad sostenible, de una manera en la que no sea necesario utilizar los elementos que causan el cambio climático global.

 Desmontando mitos… ¿Es más caro ser eco-friendly? – navidad sostenible

Los productos a granel suelen ser más caros que los productos que se pueden obtener envasados en el supermercado. Esto no significa que su precio sea más elevado por el simple hecho de ser ecológico, detrás de este producto sin envase se encuentra el comercio justo, de proximidad. No se ha empleado pesticidas, ni se ha pagado de forma injusta e incoherente al primer productor, se está consumiendo en un comercio local en lugar de a través de una superficie global que abarata sus precios o importa productos que son fáciles de encontrar en nuestro país.

Los productos ecológicos son más caros, pero ¿por qué? El comercio de justo y de proximidad, no usar pesticidas o pagar coherentemente al primer productor son algunos de los factores detrás del precio

Hay que tener en cuenta toda esta información a la hora de comparar precios, no solo se compran productos ecológicos, sino que se apoya a productos locales cuyo trasporte no ha emitido gases desde la otra punta del mundo para llegar a nuestras cocinas por 1$ menos. “No estás solo comprando un producto ecológico, estás cambiando tu consumo. Es necesario salir del supermercado para llevar este proceso a cabo”, afirma Sabi.

Botones sostenibles

Otro de los mitos más populares de estas fiestas es el del árbol de navidad. En el norte de Europa y EE.UU es común comprar todos los años un árbol de verdad para decorar las casas, algo que a simple vista parece un capricho resulta más ecológico de lo que parece. Criar esta cantidad de árboles llega a ser más ecológico que el árbol de plástico.

Según estudios recientes, los árboles navideños hechos de plástico han de ser usados un mínimo de 10 años para que sea más sostenible que uno de verdad durante un año. “Los árboles de plástico no son reciclables, porque están hechos de un tipo de plástico que no es reciclable, se hace pedazos, son fáciles de romper, están hechos por personas mal pagadas en países de Asia”.

Comprar un abeto real como árbol de navidad, es más ecológico que comprar uno de plástico

Hay que pensar en todo. Está decorado con bolas que sueltan miles de pedacitos de micro plásticos que no hay forma de reciclarlos, que se van a ir al mar, o a otro sitio, en tu comida si comes pescado, verduras, lo que sea. Hay que pensar en todo, antes de comprar algo tienes que pensar dónde va a acabar cuando lo tires”, continua diciendo Sabi

Regalos sostenibles

Una navidad sostenible

Al encontrarnos en un periodo en el que las compras de regalos navideños nos absorben (por tiempo y por dinero), debemos preguntarnos si hay otro modo de regalar que no desperdicie tantos residuos y hacer una navidad sostenible.

Sabi ha publicado el libro ‘Guía práctica para unas Navidad sostenible: cómo sobrevivir a unas navidades sin destrozar el planeta o a nosotrxs mismxs’, en el que recalca la idea del autoabastecimiento en esta época del año. Esto significa pasar de comprar cualquier producto por compromiso a dedicarle tiempo y creatividad para crearlo tú mismx. Lo que para la mayoría puede resultar inconcebible por la falta de tiempo o de inspiración, para otros consiste en mayor personalidad en los regalos; el único preparativo es hacerlo con antelación: “La excusa de no tener creatividad no sirve, a veces la creatividad viene después, una vez empiezas a hacer cosas. También hay muchas ideas en internet o en mi libro para saber por dónde tirar.” Afirma Sabi.

El libro de Sabi Navidad Sostenible

Como  la falta de tiempo suele conducir más a la compra rápida que la falta de creatividad, también hay alternativas para hacer una navidad sostenible. Según Sabi: “Regalar velas, jabones, sérums o comida también es una buena idea para la gente minimalista o más ecologista.” Así como cursos de formación online son también una forma de consumir más ética y responsable, ya que no produces ningún residuo y, además, ayudas a un autónomo. “Al final el problema no es el consumismo si no cómo lo enfocamos.”

Se ha de tener en cuenta este tipo de alternativas en una época del año en la que entramos -como bien se define en el libro- “en un colapso mental y físico”. Mental, porque tienes que pensar qué comprar, dónde y cuándo. También porque, aunque este año sea diferente, tienes que enfrentarte a tu familia, que en muchas ocasiones suele ser algo engorroso si no compartís las mismas ideas. Y físico, porque todo el consumo y la preparación de las comidas, conlleva un esfuerzo.

“Regalar velas, jabones, sérums o comida también es una buena idea para la gente minimalista o más ecologista”

Al acercarnos a un año nuevo, muchas personas habrán pensado en los propósitos a cumplir, pero hay que ir con cuidado. Hay que intentar no ponerse las metas tan altas y hacer listas factibles. El libro de Sabi  está pensado para que cuando se empiece a leer se presenten pasos sencillos que introduzcan el mundo de la sostenibilidad, del autocuidado, de la consciencia plena. Así, el resto del año se puede ir cogiendo un poco de carrerilla.

Entonces, ¿por dónde empieza el cambio?

Una navidad sostenible con Terreta Neta

Esta es la pregunta que comúnmente se hace el que empieza a replantear sus valores consumistas. No es fácil, al principio, pero con dedicación y una búsqueda de alternativas, los hábitos van transformándose en un modo de vida. En primer lugar, uno tiene que ser consciente de cuánto consume y replantear si debe hacer cambios. En muchas ocasiones, somos conscientes del problema, pero no constantes en nuestros actos.  Los comercios locales son un gran aliado para cambiar los hábitos de consumo. Durante el confinamiento, las compras online en grandes multinacionales aumentaron un 75%. Esto provocó el cierre de pequeños negocios, pero también la concienciación colectiva de querer luchar por su reapertura. Es por ello que, la filosofía del zero waste, te incita a investigar qué comercios cercanos te pueden ofrecer productos de calidad. 

Terreta neta es una tienda situada en Benimaclet (Calle del Reverend Rafael Tramoyeres 10) y nos interesa su comercio porque los dueños, Antonio y Marla, siguen un modo de vida en el que intentan consumir solamente lo necesario. Según Antonio, “En el momento en el que tú decides no consumir ciertas cosas, ya empiezas a buscar sitios en los que puedas consumir lo que quieras sin generar más residuos”. Y es así como lo reflejan en su negocio, ya que Terreta neta surgió a raíz de los conocimientos sobre el consumo sostenible. 

Una navidad sostenible con Terreta Neta

Esta tienda ofrece productos de uso cotidiano, hechos con productos duraderos. Según sus dueños: “Ofrecemos productos que de alguna forma están alineados con la forma de vida que queremos” Además, también ofrecen talleres y charlas, donde los clientes pueden aprender, por ejemplo, a fabricar su propio jabón o aprender sobre esta filosofía de vida. Un aspecto importante que recalca Antonio es el de no ser dependiente de ir a comprar es que debes de repensar tu consumo para saber lo que realmente te hace falta. “También intentamos, dentro de los productos que ofrecemos, hacer un poco de activismo. Es decir, siempre hablamos de la trazabilidad, del origen, si está hecho en China o en Valencia.” Es por esto por lo que a veces se reniega del precio de este tipo de productos, porque no es lo mismo producir a gran escala desde una multinacional, que en una empresa local que no utiliza plásticos, por ejemplo. 

Aunque cabe señalar que este tipo de tiendas se han visto afectadas por la pandemia. Ante una situación tan incierta, Terreta neta ha optado por adaptarse y decidirse a hacer repartos a domicilio en bicicleta. 

Apoyar este tipo de negocios es esencial para asegurarnos un futuro ecológico más esperanzador, ya que no solo garantizan calidad, sino también educación y conocimientos con respecto al consumo. Una sociedad concienciada puede hacer, si no erradicar, evitar kilos de residuos a generaciones posteriores, pero el cambio empieza por uno mismo.

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