Mar de Garrido, el trabajo de influencer desde dentro

Hablamos con Mar de Garrido (@m.buh), una influencer especializada en la moda que compagina su trabajo con los estudios. Nos cuenta cómo es su trabajo, su día a día, lo que piensa de la red social Instagram y sus proyectos a futuro.

Según el último estudio del Foro Económico Mundial, en las próximas décadas desaparecerán unos 75 millones de empleos, ya que quedarán obsoletos, pero también se crearán unos 133 millones de nuevos roles. Entre estos nuevos trabajos se encuentran los que surgen a partir de las redes sociales como youtubers, influencers, community managers o bloggers.

Este fenómeno lleva ya unos años y hoy a quienes consumimos las redes usualmente nos parece algo muy cotidiano, pero ¿cómo es alguien que tiene un trabajo así de nuevo? Mar de Garrido (@m.buh en Instagram) empezó a considerarse influencer hace 1 año, pero lleva creando contenido para Instagram unos 7 años. Compagina el trabajo con la universidad y hemos hablado con ella para saber cómo es su forma de organizarse, qué piensa de la red social y qué le gusta de su profesión

¿En qué consiste tu trabajo?

Lo más grueso de mi trabajo es hacer publicidad a marcas, aunque también hago el contenido de mi Instagram.

Para colaborar con marcas o bien se ponen ellas en contacto conmigo, o bien soy yo quien les habla. El proceso normalmente empieza cuando les escribo un correo y les propongo la colaboración. Tengo preparado un ‘media kit’ en el que explico lo que les puedo ofrecer y el tipo de colaboraciones que hago, que son básicamente publicidad, es decir, las marcas me pagan a cambio de enseñar sus productos. También hago colaboraciones, que consiste en que ellos me envían productos de su tienda o vales para gastar en su página a cambio de enseñar sus productos. Aunque al principio no me gustaba, llega un momento en el que le he perdido la vergüenza a hablar con marcas, para mi ahora es como mandar un currículum.

A parte del trabajo con las marcas también tengo que crear mucho contenido orgánico de mis looks diarios o de mi día a día. Instagram tiene un engagement, y si no publicas cada día, baja muchísimo. A mí no me causa un gran problema tener que subir contenido diario, porque me gusta mucho estar activa.

El tipo de publicaciones que subo al feed están muy cuidadas, edito cada fotografía para que en general haya una coherencia estética. Lo hago con un preset de lighroom que he configurado.

¿Cómo es tu día a día? ¿Sigues alguna rutina?

No tengo una rutina porque no me dedico completamente a ello. Mi forma de organizarme consiste en hacerme una lista la noche de antes en la que me apunto todas las cosas que quiero hacer al día siguiente, y durante el transcurso del día voy haciendo ticks conforme la voy completando.

¿Puedes dar algún ejemplo de las tareas que te apuntas en la lista?

Claro, lo más común es que me programe las sesiones de fotos con más antelación, las fotos a veces me las hacen fotógrafos y otras veces amigos, son las que subo al feed. En estas sesiones hay veces que preparo varios looks, pero otras en las que es más casual y si estoy en un restaurante comiendo, le pido a un amigo que me haga una foto en ese lugar.

Otras tareas que tengo son grabar hauls para marcas. Esto me suele costar una mañana de tiempo, y luego, me organizo para editar el vídeo en otra mañana.

¿Crees que es un trabajo absorbente?

Sí, hay que estar siempre pendiente del móvil. La mayoría del tiempo lo paso contestando los mensajes de la gente que pregunta sobre los looks o tiene dudas en general, parte de mi trabajo es responder a esas dudas. La otra parte del tiempo la dedico a subir publicaciones o storys, al final, estoy casi todo el día en Instagram.

Lo que estoy haciendo es publicar mi vida, entonces estoy muy pendiente de cómo hacerlo y cuándo.

¿Cómo pasó de ser hobbie a profesionalizarlo?

A mí me ha gustado mucho la fotografía desde pequeña. Cuando me regalaron mi primera cámara empecé a dedicarle más tiempo a tener un Instagram bonito. Así llegue a los 5.000 seguidores (más o menos) y con 14 o 15 años me surgió hacer mi primera colaboración. Me puse muy contenta porque fue la marca quien se puso en contacto conmigo, y aunque ahora 5.000 seguidores parezcan muy pocos, hace 5 años, que no había prácticamente ningún influencer, era una cantidad respetable.

A raíz de esta primera colaboración empecé a plantearme esta red social de una manera más profesional y me puse en contacto con más marcas. Poco a poco he cogido experiencia y hará cosa de 1 año es cuando he empezado a considerarlo mi trabajo, aunque siempre con cuidado porque tengo que compaginarlo con la carrera.

¿Es difícil compaginar la carrera con el trabajo?

Estoy en tercero de Comunicación Audiovisual, y la verdad es que creo que llevo un buen equilibrio entre las dos cosas. Me viene bien tener un horario para ir a clase y no tener un horario para publicar en Instagram, al final, soy mi propia jefa y puedo moldear la cantidad de tiempo que le dedico al trabajo en función de la cantidad de entregas o exámenes que haya en mi carrera.

Por otro lado, mis seguidores siempre lo han entendido y si no estoy activa una temporada, simplemente hago una story en la que digo algo como “chicos, he estado un poco desaparecida porque estoy de exámenes”.

¿En qué momento empezaron a interesarte la moda y la fotografía?

La fotografía me ha llamado la atención desde pequeña, como decía antes, cuando me regalaron mi primera cámara a los 14 años. La moda es algo que me ha llegado más tarde, a partir del boom de la tienda Hollyster. Fue en ese momento cuando empecé a interesarme por buscar combinaciones de colores, investigar qué me quedaba bien, como me sentía más cómoda y fui creando mi estilo.

¿De pequeña pensabas que te dedicarías a algo así?

Para nada. Ni si quiera conocía este trabajo, porque no existía. Yo de pequeña quería ser quiosquera y cajera, porque pensaba que se guardaban el dinero, pero tampoco tenía muy presente el futuro.

¿Cómo reacciona la gente cuando les dices que te dedicas a ser influencer?

Creo que la gente tiende a pensar que no hago nada, pero realmente hay mucho trabajo detrás, lo que pasa es que en Instagram solo se ve la parte chula en la que me pruebo ropa y me lo paso bien. Creo que en general, no se entiende que a mi no me regalan la ropa, sino que esa es la manera en la que cobro, y alguna vez he tenido algún malentendido por esto.

Siento que no está bien valorado en ese sentido, pero también me he encontrado con mucha otra gente a quienes les interesan lo que hago y me he sentido muy bien. El problema reside en que se trata de un trabajo muy nuevo y que todavía es muy desconocido.

Y las marcas ¿sientes que valoran tu trabajo?

Hay muchas marcas que sí, con las que me he sentido muy a gusto, pero hay otras que no. Lo peor es cuando las propias marcas menosprecian mi trabajo porque he recibido muchas peticiones de colaboración en las que piden que les haga publicidad a cambio de simplemente un descuento en su tienda, básicamente es trabajo gratis y creo que en ese sentido se aprovechan de los influencers. Somos un chollo para las marcas porque por un trabajo parecido y con una difusión similar en televisión, pagarían mucho más.

¿Qué nos puedes decir del algoritmo de Instagram?

Llevo mucho tiempo intentando entenderlo, pero sigo sin saber cómo funciona. De todas las personas que me siguen no ven mi contenido ni la mitad, es un poco triste currarte tanto el contenido y que luego lo vean tan pocas personas porque Instagram no se lo enseña a todo el mundo.

Me he documentado mucho sobre el algoritmo, pero no ha funcionado nada nunca. El tema de hastags por ejemplo, que hace años daba buen resultado, ahora solo atrae a bots a tu cuenta, no funciona.

¿Qué relación tienes con el discurso en contra de la fastfashion? ¿Qué opinas de la ropa confeccionada de manera más artesanal?

Me veo algo limitada porque me gustaría poder familiarizarme con el concepto. A la vez que publicito marcas como Shein que es fastfashion, porque al final, es quien me paga, también me gusta mucho comprar ropa de segunda mano a través de aplicaciones como Vinted o tiendas como Humana.

Me gusta fomentar el hecho de darle un segundo uso a la ropa. No puedo negar que hago publicidad de fastfashion pero también me gusta concienciar, tengo pendiente grabar un InstagramTV sobre este tema, y en un futuro, tal vez pueda colaborar con marcas de este estilo.

¿Qué podremos encontrar en tu cuenta en un futuro? ¿Tienes algún proyecto pensado?

Me alegra que me preguntes por nuevos proyectos porque acabamos de sacar en redes una revista digital unas amigas y yo que se llama Purpurina (@purpurinamag en Instagram). Estamos muy emocionadas, aunque todavía no es una revista digital porque estamos ultimando los detalles, aunque ya tenemos muchas ideas de futuras sesiones de fotos.

Queremos hablar de todos los temas que nos rondan la cabeza, pero siempre enfocándolo todo hacia la fotografía. Lo que queremos hacer es sesiones y escribir sobre ello, acompañar las fotografías con texto con el objetivo de reflexionar acerca del ‘por qué’ de las cosas. De momento no nos ponemos límites y un día podemos recomendar sitios de copas en Ruzafa y otro hablar sobre la moda en los años 50.

Aunque todavía nos falta encontrarle el enfoque final y ultimar varios detalles, ya la podéis encontrar en redes y apoyarnos para que sigamos con este proyecto que nos hace tanta ilusión.

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