Sostenibilidad en una época de consumo 

Pese a ser una época del año en la que parece difícil, respetar el medio ambiente y permitir una vida saludable sí es posible durante estas fiestas, iniciativas como la de Terreta Neta o Sabi (@thevikingyogini) lo demuestra.

La navidad es la época del año en la que más consume la población, así lo afirman estudios de Deloitte. Las decoraciones, las luces, la comida, los regalos, y la convivencia con los familiares y amigos, hacen que esta época sea muy especial. No obstante, el año nuevo trae también una serie de impactos negativos. Uno de ellos es la cantidad de residuos, que en diciembre y enero crece un 30% en comparación al resto de meses del año. Solo en 2019 la contaminación del aire en estas fechas fue de 155 puntos de partículas contaminantes derivados de fuegos artificiales e incendios ¿es posible hacer una navidad sostenible?

Navidad, dulce navidad

En un mundo en el que las redes sociales son el referente comunicativo para la mayoría de personas, el primer paso para que la gente se conciencie es el ejemplo. Esta es la filosofía que sigue Sabi, que forma parte de simbiosisters (@thevikingyogini), experta en cero waste “no pierdo comodidades ni lujos por vivir de una forma más slow o anticuada en algunos aspectos”. Para ella cambiar los hábitos hacia unos más sostenibles es una forma divertida de explorar pequeñas nuevas formas de vida.

“No pierdo comodidades ni lujos por vivir de una forma más slow o anticuada en algunos aspectos”

Existen blogs, podcasts, o revistas como National Geographic, que ofrecen multitud de información sobre este tema. Al igual que para Sabi, redes sociales como Instagram, es una vía de inspiración para muchas personas, sobre todo cuando se trata de challenges personales.

Para nuestra experta, empezó todo hace cuatro años, cuando encontró el perfil de una chica que llevaba 10 años prescindiendo del plástico “yo pensé ‘bueno, está bastante bien, pero yo ya reciclo el plástico’. Hasta que me empezó a picar el ‘¿por qué vive sin plástico?’” Tras una investigación a fondo, se dio cuenta de que en el plástico se encuentran infinitos tóxicos que, una vez entran en contacto con el calor, se liberan y acaban en la comida. Del mismo modo ocurre con el aceite que está en contacto con el plástico, atrapa las toxinas que se encuentran en la botella y acaba en nuestro plato.

unas manos sostenibles en navidad

La desinformación es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos, y la filosofía de vida zero waste sufre de estos problemas. Espacios como los colegios difícilmente educan a nivel ecológico, la información que llega está más orientada a el cambio climático que tenemos sobre nosotros, pero no nos dan las claves para vivir una navidad sostenible, de una manera en la que no sea necesario utilizar los elementos que causan el cambio climático global.

 Desmontando mitos… ¿Es más caro ser eco-friendly? – navidad sostenible

Los productos a granel suelen ser más caros que los productos que se pueden obtener envasados en el supermercado. Esto no significa que su precio sea más elevado por el simple hecho de ser ecológico, detrás de este producto sin envase se encuentra el comercio justo, de proximidad. No se ha empleado pesticidas, ni se ha pagado de forma injusta e incoherente al primer productor, se está consumiendo en un comercio local en lugar de a través de una superficie global que abarata sus precios o importa productos que son fáciles de encontrar en nuestro país.

Los productos ecológicos son más caros, pero ¿por qué? El comercio de justo y de proximidad, no usar pesticidas o pagar coherentemente al primer productor son algunos de los factores detrás del precio

Hay que tener en cuenta toda esta información a la hora de comparar precios, no solo se compran productos ecológicos, sino que se apoya a productos locales cuyo trasporte no ha emitido gases desde la otra punta del mundo para llegar a nuestras cocinas por 1$ menos. “No estás solo comprando un producto ecológico, estás cambiando tu consumo. Es necesario salir del supermercado para llevar este proceso a cabo”, afirma Sabi.

Botones sostenibles

Otro de los mitos más populares de estas fiestas es el del árbol de navidad. En el norte de Europa y EE.UU es común comprar todos los años un árbol de verdad para decorar las casas, algo que a simple vista parece un capricho resulta más ecológico de lo que parece. Criar esta cantidad de árboles llega a ser más ecológico que el árbol de plástico.

Según estudios recientes, los árboles navideños hechos de plástico han de ser usados un mínimo de 10 años para que sea más sostenible que uno de verdad durante un año. “Los árboles de plástico no son reciclables, porque están hechos de un tipo de plástico que no es reciclable, se hace pedazos, son fáciles de romper, están hechos por personas mal pagadas en países de Asia”.

Comprar un abeto real como árbol de navidad, es más ecológico que comprar uno de plástico

Hay que pensar en todo. Está decorado con bolas que sueltan miles de pedacitos de micro plásticos que no hay forma de reciclarlos, que se van a ir al mar, o a otro sitio, en tu comida si comes pescado, verduras, lo que sea. Hay que pensar en todo, antes de comprar algo tienes que pensar dónde va a acabar cuando lo tires”, continua diciendo Sabi

Regalos sostenibles

Una navidad sostenible

Al encontrarnos en un periodo en el que las compras de regalos navideños nos absorben (por tiempo y por dinero), debemos preguntarnos si hay otro modo de regalar que no desperdicie tantos residuos y hacer una navidad sostenible.

Sabi ha publicado el libro ‘Guía práctica para unas Navidad sostenible: cómo sobrevivir a unas navidades sin destrozar el planeta o a nosotrxs mismxs’, en el que recalca la idea del autoabastecimiento en esta época del año. Esto significa pasar de comprar cualquier producto por compromiso a dedicarle tiempo y creatividad para crearlo tú mismx. Lo que para la mayoría puede resultar inconcebible por la falta de tiempo o de inspiración, para otros consiste en mayor personalidad en los regalos; el único preparativo es hacerlo con antelación: “La excusa de no tener creatividad no sirve, a veces la creatividad viene después, una vez empiezas a hacer cosas. También hay muchas ideas en internet o en mi libro para saber por dónde tirar.” Afirma Sabi.

El libro de Sabi Navidad Sostenible

Como  la falta de tiempo suele conducir más a la compra rápida que la falta de creatividad, también hay alternativas para hacer una navidad sostenible. Según Sabi: “Regalar velas, jabones, sérums o comida también es una buena idea para la gente minimalista o más ecologista.” Así como cursos de formación online son también una forma de consumir más ética y responsable, ya que no produces ningún residuo y, además, ayudas a un autónomo. “Al final el problema no es el consumismo si no cómo lo enfocamos.”

Se ha de tener en cuenta este tipo de alternativas en una época del año en la que entramos -como bien se define en el libro- “en un colapso mental y físico”. Mental, porque tienes que pensar qué comprar, dónde y cuándo. También porque, aunque este año sea diferente, tienes que enfrentarte a tu familia, que en muchas ocasiones suele ser algo engorroso si no compartís las mismas ideas. Y físico, porque todo el consumo y la preparación de las comidas, conlleva un esfuerzo.

“Regalar velas, jabones, sérums o comida también es una buena idea para la gente minimalista o más ecologista”

Al acercarnos a un año nuevo, muchas personas habrán pensado en los propósitos a cumplir, pero hay que ir con cuidado. Hay que intentar no ponerse las metas tan altas y hacer listas factibles. El libro de Sabi  está pensado para que cuando se empiece a leer se presenten pasos sencillos que introduzcan el mundo de la sostenibilidad, del autocuidado, de la consciencia plena. Así, el resto del año se puede ir cogiendo un poco de carrerilla.

Entonces, ¿por dónde empieza el cambio?

Una navidad sostenible con Terreta Neta

Esta es la pregunta que comúnmente se hace el que empieza a replantear sus valores consumistas. No es fácil, al principio, pero con dedicación y una búsqueda de alternativas, los hábitos van transformándose en un modo de vida. En primer lugar, uno tiene que ser consciente de cuánto consume y replantear si debe hacer cambios. En muchas ocasiones, somos conscientes del problema, pero no constantes en nuestros actos.  Los comercios locales son un gran aliado para cambiar los hábitos de consumo. Durante el confinamiento, las compras online en grandes multinacionales aumentaron un 75%. Esto provocó el cierre de pequeños negocios, pero también la concienciación colectiva de querer luchar por su reapertura. Es por ello que, la filosofía del zero waste, te incita a investigar qué comercios cercanos te pueden ofrecer productos de calidad. 

Terreta neta es una tienda situada en Benimaclet (Calle del Reverend Rafael Tramoyeres 10) y nos interesa su comercio porque los dueños, Antonio y Marla, siguen un modo de vida en el que intentan consumir solamente lo necesario. Según Antonio, “En el momento en el que tú decides no consumir ciertas cosas, ya empiezas a buscar sitios en los que puedas consumir lo que quieras sin generar más residuos”. Y es así como lo reflejan en su negocio, ya que Terreta neta surgió a raíz de los conocimientos sobre el consumo sostenible. 

Una navidad sostenible con Terreta Neta

Esta tienda ofrece productos de uso cotidiano, hechos con productos duraderos. Según sus dueños: “Ofrecemos productos que de alguna forma están alineados con la forma de vida que queremos” Además, también ofrecen talleres y charlas, donde los clientes pueden aprender, por ejemplo, a fabricar su propio jabón o aprender sobre esta filosofía de vida. Un aspecto importante que recalca Antonio es el de no ser dependiente de ir a comprar es que debes de repensar tu consumo para saber lo que realmente te hace falta. “También intentamos, dentro de los productos que ofrecemos, hacer un poco de activismo. Es decir, siempre hablamos de la trazabilidad, del origen, si está hecho en China o en Valencia.” Es por esto por lo que a veces se reniega del precio de este tipo de productos, porque no es lo mismo producir a gran escala desde una multinacional, que en una empresa local que no utiliza plásticos, por ejemplo. 

Aunque cabe señalar que este tipo de tiendas se han visto afectadas por la pandemia. Ante una situación tan incierta, Terreta neta ha optado por adaptarse y decidirse a hacer repartos a domicilio en bicicleta. 

Apoyar este tipo de negocios es esencial para asegurarnos un futuro ecológico más esperanzador, ya que no solo garantizan calidad, sino también educación y conocimientos con respecto al consumo. Una sociedad concienciada puede hacer, si no erradicar, evitar kilos de residuos a generaciones posteriores, pero el cambio empieza por uno mismo.

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